No dejo de pensar en ella. Pasa el tiempo, pasa la vida, los acontecimientos de esta, y yo no la saco de mi cabeza. ¿Sabrá que la sigo queriendo igual que el primer día? ¿Sabrá que la extraño como no tiene idea? Claro que no, como va a saberlo. Yo no lo demuestro. Al contrario, cualquiera que vea mis acciones diría todo lo contrario. ¿Por qué siempre todo lo hago mal? De verdad, algo tengo, no me explico por qué todo me sale al revés. He decidido ya no hablar más con Itzel, me doy cuenta de que sólo lastimo a la mujer de mi vida. Que arrogancia seguirla llamando mujer de mi vida. En fin, nunca pensé que una amistad fuera tan perjudicial. Y lo que menos quiero es lastimarla, a ella la mujer de mis desvelos. Creo que no pensé en las consecuencias de hablar de nuevo con Itzel. nunca pensé en lo que iba a pasar. Y de nuevo, me equivoque, cualquiera que vea mis acciones dirá que soy un maldito. Tal vez lo sea, pero por Cristo Bendito que no es mi intención. De verdad que no. Como sea, ya no quiero causarle más pesares, no más. Ella no los merece, al contrario, merece todo lo bueno del mundo. Ojala supiera que me muero de ganas de hablarle, que la extraño con toda mi alma. Aunque no lo creería, no con mi actitud. Pero yo sé que ella será feliz. Eso me mantiene "bien". Ella es y siempre será lo más bueno de mí.
Pasa el tiempo y ella se va... Por mi culpa. Siempre fue y sigue siendo así.
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