martes, 31 de diciembre de 2013

Diferente

No soy como los demás. Jamás lo seré. Soy un tipo de persona anormal que coexiste con los demás. De alguna manera me considero un genio, pero no lo soy. Me considero buen futbolista, y no lo soy. Me considero buen hijo, y no lo soy. Mis pensamientos no llevan coherencia, A veces desvarío en ideas que no llevan un orden, representaciones abstractas de una obra maestra que jamas compartiré con el mundo. Al mundo no le interesa, ni le causa gracia. Mis conocimientos son inútiles, ya que no puedo compartirlos. Estoy exiliado por mi propia mente. Y aun así es el mejor regalo que pude recibir. Aunque sea el único. En este punto aclaro al lector que no me auto compadezco, todas estas afirmaciones son reflexionadas y bien estructuradas. Aunque son producto de una mente enferma. Aquel dotado de buen entendimiento, que descubra el velo que se ciñe sobre tan extraños versos. Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en épocas de crisis moral.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿?

Me siento con una inusual cantidad de energía. SIENTO QUE EXPLOTO. Pero no es algo que controle, algo positivo, me siento como un demente, y me gusta. ME ENCANTA. Me fascina no encajar, estar aparte, darle miedo a los demás por mi mente tan turbia y poderosa. Gracias por tener esta mente.

domingo, 24 de noviembre de 2013

¿A donde?

¿A dónde irá a parar toda esta filosofía? ¿A quién le importará? Ahora veo que esa afirmación era cierta: el hombre siempre busca dejar su huella en la eternidad. Tantas ideas, tantos pensamientos que se quedan en el vacío, y que ahí seguirán hasta que alguien más los retome. Y es que no busco palabras rebuscadas ni términos modernos, sólo busco claridad y simpleza. ¿Pero para qué? ¿A quién le importa? Nadie vivirá bajo estos preceptos, así como yo no vivo bajo los ya existentes. Mi propia lógica juega en mi contra. Maldita naturaleza humana. Y bendita a la vez. Todo el mundo debe olvidar las ideas de los demás y vivir con las suyas. Pero al fin y al cabo es mi idea, y como dije antes, mi lógica me hunde. Congruencia y preceptos definidos, eso es todo a lo que aspiro. Maldita naturaleza humana que no me permite hacerlo tranquilo. Y bendita naturaleza humana que me pone en esta encrucijada la cual da sentido a la existencia. Porque mi esencia me hace trascender, lo que soy me define.

Otro tiempo...

Había olvidado que este lugar existía. De verdad me alegra encontrarlo. Supongo que mis palabras seguirán sin importarle a nadie, pero por lo menos estarán acentadas y me quitare un peso de encima. Por lo menos si en algún momento, alguien, por un azar del destino, logra caer aquí y lee todo esto, que se beneficie con lo que encuentre. A partir de este momento, subiré periódicamente algunos de mis textos a este blog, para su posterior lectura. Espero que nadie lo vea, pero al mismo tiempo ardo en deseos de que alguien lo encuentre.